Punto y coma.

Cae la lluvia, y a veces no me deja ver, ni tan siquiera recordar, los días en los que la luz era tan clara que una tenía que cerrar los ojos y simplemente rendirse al placer del calor de los rayos del sol acariciando la cara.

Y tal vez ese día soleado no ha sido hace mucho, pongamos que tuvo lugar hace tres días. Pero es una pena, una verdadera pena, que hoy llueva y hiele y le haga a una creer que todo este tiempo ha llovido y helado cuando en el fondo, en un lugar muy recóndito del corazón, se sabe que no ha sido siempre así. Que ha habido también sol, que se han vivido instantes tan felices que se hubieran guardado en una caja muy pequeña para poder abrirla de vez en cuando y aspirarla, de nuevo, un poco. Sólo un poco.

Al final seremos sólo… Qué se yo lo que somos o seremos. Tiempo. Ojalá no existiera el tiempo. Me gustaría crear un artilugio que permitiera ver el futuro y poder tomar decisiones con antelación. Algo así como un parte meteorológico del corazón.

Porque estos asuntos habitualmente son como el uso correcto y adecuado de los puntos, las comas y el punto y coma.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s